Espiritual

Queridos hermanos y hermanas

Queridos hermanos y hermanas

No estamos solos. Oramos a Dios para que abra nuestros ojos para ver esto. Tenemos a Dios con nosotros. Tenemos a la Santísima Virgen María con nosotros. Tenemos a todos los santos y ángeles con nosotros. Tenemos a nuestras familias con nosotros. La iglesia está con nosotros. Las autoridades civiles están con nosotros. Del mismo modo, lo están los expertos médicos y enfermeras, y agradecidos estamos por la ayuda que nos brindan.

Oramos para que Dios pueda poner fin a esta pandemia global del COVID 19, sanar a todos los infectados por este virus, otorgar reposo en Su Reino a los que han muerto, y en el espíritu penitencial de la Cuaresma, orar por un retorno de la humanidad a Dios y sus caminos porque nos hemos alejado. Sí, alguien dijo, este no es la cuaresma que deseábamos. Pero tal vez esta es la Cuaresma que Dios nos ha permitido tener para que podamos volver sobre nuestros pasos y regresar a Él y a las cosas que importan. Porque Dios le dice a Salomón: "si mi pueblo que es llamado por mi nombre se humilla, ora, busca mi rostro y se aparta de sus malos caminos, entonces escucharé del cielo, perdonaré su pecado y sanaré su tierra" (2 Cr: 7, 14).

No puedo pensar en nada, que haya sido capaz de detener todo; es bueno reflexionar sobre si podemos detenernos y hacer cosas que a veces usamos como excusas como mi trabajo, mi negocio, recibos, etc., y hacer algo que muchos de nosotros nos hemos olvidado NADA, encerrarnos en nuestras casas que casi nunca disfrutamos porque estamos ocupados ganando dinero para pagarlas, y dedicarnos a disfrutar de esas cosas y personas para quienes justificamos trabajar tanto y, a veces, no tener tiempo para estar con ellos, pero lo peor es no tener tiempo para quien nos dio la vida el Creador de todo. Debido a que este virus nos ha dado un duro recordatorio de que tenemos que usar los medios de comunicación para algo más que ver chistes, chismes, malas noticias o noticias alarmantemente distorsionadas.

Estos momentos son cuando debemos volver a lo básico, principalmente usando el tiempo para ser creativos y disfrutar las cosas simples, nuestra oración debe ser nuestro consuelo y cuando no podemos reunirnos para adorar, alabar y compartir nuestra fe. Debemos usar la oración como un recurso para poder sentir que siempre estamos en esa unidad espiritual no solo con la comunidad sino también con ese Dios de Amor y Perdón, que hoy nos invita a usar este tiempo para detenernos a reflexionar sobre la importancia del tiempo que pasamos con aquellos que amamos y especialmente con nuestro Creador.

Que Dios te bendiga y te fortalezca; para que podamos permanecer juntos y ayudarnos unos a otros, bendícenos a todos, especialmente a aquellos que no han dejado de servir.

Unidos en Cristo nuestro Señor,

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