​​ The first Spanish Newspaper for the regions of Hamilton, 

Niagara, Halton, ​and Peel in Ontario, Canada. 

La adicción: un hábito crónico arraigado temporalmente

Noviembre, 2015.- Como seres humanos, naturalmente queremos y buscamos sentir placer, satisfacción, contento y alivio. En esta búsqueda, desarrollamos hábitos positivos y hábitos negativos. Por ejemplo, ciertas familias, desarrollan el hábito de resolver conflictos en una forma democrática. Escuchan, respetan y consideran las ideas, sentimientos y emociones de todos sus miembros para tomar una decisión.

Juntos, se imaginan que mediante este proceso son capaces de llegar a un consenso y una solución al conflicto. Por consiguiente, esta familia siente placer y satisfacción de ejecutar y mantener este hábito. Tomando otro ejemplo, existen  familias  que tienen el hábito de ahorrar dinero para luego invertir en  la educación de sus hijos. Ellos se imaginan los resultados, un futuro mejor para sus hijos, y por ello sienten placer y satisfacción de tener la voluntad para mantener este hábito. La voluntad, logra mantener un hábito positivo. Sin embargo, cuando la voluntad no es suficiente para controlar un hábito negativo, una dependencia a una sustancia, actividad o relación, se convierte en una adicción.

Ejemplos de sustancias adictivas: alcohol, tabaco, marihuana y derivados, barbitúricos, psicofármacos, heroína, alucinógenos, benzodiacepinas.

Ejemplos de adicciones a actividades: comida, trabajo, compra compulsiva de mercadería, sexo, juegos de azar,  televisión, internet.

La adicción es aprendida y como cualquier tipo de aprendizaje, se refuerza con  repetición y toma tiempo para formarse. En su obra, 'The Biology of Desire', Marc Lewis indica que la adicción es la formación, no intencional,  de un hábito. Al desarrollar un hábito, argumenta, el cerebro está haciendo lo que tiene que hacer: buscar alivio, bienestar y placer. Lewis indica que el cerebro constantemente está en un proceso de aprendizaje, motivado por recompensas y cementado con repetición. Con el uso de sustancias adictivas, este proceso se acelera. La recompensa inmediata por el uso de estas sustancias es altamente atractiva, pues trae placer, alivio y es totalmente efímera, por lo que se produce el deseo de repetirlo. Esta repetición, cementa el aprendizaje, el desarrollo de esquemas, mapas y rutas mentales que se mezclan con otros ya establecidos. Así, la adicción se convierte en una extensión de patrones y esquemas ineficaces utilizados para atender y sobrellevar emociones dolorosas, difíciles y negativas creadas en la infancia.

¿Por qué la adición persiste?

La adicción se mantiene porque el adicto ha creado esquemas rígidos, carentes de flexibilidad. Sometido a ellos, la persona se siente atrapada por la adicción, esclavizada.

Diferencia entre hábito consumista y uno de adicción

Es normal desear una copa de vino durante la cena. En cambio, la persona que siente  la necesidad imperiosa o compulsiva de beber todos los días, de manera que afecta su capacidad de cumplir con sus responsabilidades en el trabajo, con su familia y consigo mismo, sufre de adicción. Esta persona está enfocada en el ahora y en conseguir una recompensa inmediata y al hacerlo, sacrifica su bienestar a largo plazo.

Síntomas de adicción

•             Irritabilidad.

•             Ira y nerviosismo cuando alguien le hace hincapié sobre la conducta adictiva.

•             Violencia.

•             Dificultad para dormir.

•             Estados de ansiedad y depresión.

•             Irresponsabilidad.

•             Alteración de prioridades de su vida.

•             Indiferencia y apatía.

•             Negar, ocultar y mentir sobre el acto adictivo.

 

Pasos para recuperarse de una adicción

•             Imaginarse, visualizar y soñar con una vida sin la adicción y dependencia.

•             Concientización: Reconocer que es un proceso arduo y largo para el que va a necesitar y va a conseguir, apoyo.

•             Aceptar que las interrupciones en el consumo (por períodos cada vez más largos) resultarán en reacciones temporales incómodas, tanto físicas como psicológicas.

•             Compartir con familiares y seres queridos su plan de abandonar la adicción y solicitar su apoyo emocional pues habrá momentos en que usted los necesitará a su lado.

•             Solicitar ayuda profesional / terapistas (quienes crean que usted es capaz de eventualmente abandonar su hábito adictivo).

•             Prepararse para luchar contra sus impulsos adictivos en lugares donde usted practicaba la adicción.

•             Reconocer que está temporalmente atrapado por un hábito esclavista del cual se va a liberar y entender que esto no lo convierte en una persona de menor valor.

•             Aprender a amarse a usted mismo.



​Patricia Grunauer Spinner