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Niagara, Halton, Kitchener, ​and Peel in Ontario, Canada. 

Diciembre, 2016.- Quisiera compartir con ustedes una charla que dicte hace días atrás, a través de la cual podemos entender de qué manera nuestras emociones pueden afectar en buena o mala manera nuestra salud.

Las experiencias que vivimos día a día, generan en nosotros emociones que nos llevan a reaccionar de cierta manera, como un mecanismo adaptativo a esa situación. Es decir cuando comemos un delicioso chocolate podemos sentir alegría, placer, alivio, pero si recibimos una mala noticia como el fallecimiento de un familiar sentimos tristeza, angustia, desesperación. Entonces todas estas experiencias generan la aparición de emociones en nuestro organismo.

Tenemos algunas emociones básicas como la alegría, sorpresa, miedo, ira, aversión, tristeza, vergüenza, entre otras. Estas emociones generan unos cambios en nuestro cuerpo a nivel físico y endocrino. Cuando te ríes o lloras tu rostro cambia debido al movimiento de los músculos faciales, y a su vez se produce la liberación o supresión de algunas sustancias neurotransmisoras como son la Dopamina, la Serotonina, entre otras, las cuales se encargan de la regulación de nuestras emociones y estados de ánimo. Por lo tanto nuestras emociones se originan en el cerebro y no en el corazón como muchas veces podríamos llegar a pensarlo.

Las emociones son innatas en cada individuo, es decir tenemos un componente familiar heredado, es así como podemos hablar de familias que son amables, colaboradoras, alegres, como podemos encontrar familias irritables, ansiosas, malgeniadas etc. También debemos decir que las emociones son una percepción subjetiva del ambiente que rodea al individuo, lo que para mí puede ser un gran problema para otro no. Nuestras emociones aparecen de forma súbita y son de corta duración es decir si yo le tengo miedo a las alturas, mi ansiedad aparece cuando estoy en un sitio alto y desaparece cuando me quito de allí, o si le tengo miedo a las arañas, cuando veo una grito, me subo encima de una mesa pero una vez alguien la quita de mi vista el peligro pasa y ya no tengo miedo o pánico.

Desde este punto de vista, las emociones son buenas porque nos permiten sentir que estamos vivos, nos defienden de lo que podría representar un peligro, el problema viene cuando una emoción se vuelve irracional, prolongada, duradera, generando la aparición de sentimientos que podrían ser negativos.

Veamos primero los sentimientos positivos: amor, fe, felicidad, valentía, euforia, entusiasmo, optimismo, satisfacción, agrado, tranquilidad, serenidad, sosiego, gratitud, respeto, lealtad, fidelidad, solidaridad, esperanza, comprensión, ilusión, empatía, caridad, goce, solidaridad, amistad, respeto, admiración, autonomía, fuerza , disfrute, éxtasis, gratificación, altruismo(el procurar el bien ajeno sin esperar nada a cambio).  De todo el más importante es el amor, porque abarca todos los demás. El que ama busca el bien de los demás, y por lo tanto siempre perdona, olvida, respeta, colabora, comparte, etc.

Algunos sentimientos negativos son: ansiedad, depresión cólera, odio, dolor, rabia, rencor, remordimiento, culpabilidad, envidia, avaricia, egoísmo, venganza, superioridad, soberbia, enojo, mal genio, atropello, fastidio, molestia, furia, resentimiento, hostilidad, enemistad, impaciencia, indignación, irritabilidad, violencia, desconfianza, nerviosismo etc. Estos sentimientos terminan dañando al ser humano en su parte física, mental y emocional. Física porque el que sufre de ansiedad tiene tendencia a las arritmias cardiacas, la hipertensión, infarto; el que sufre de depresión tiene tendencia al hipotiroidismo, trastornos digestivos y mucho más. Mental porque cuando estas deprimido o ansioso tu memoria se empeora, es más difícil concentrarse en una actividad. Emocional porque el que está deprimido le cuesta trabajo sonreír y se aísla, el que sufre de ira, grita, maltrata con palabras y algunas veces con acciones generando muchas veces sentimientos de culpabilidad. En otras palabras las emociones y los sentimientos nos controlan en vez de nosotros controlarlos a ellos.

Por esta razón es importante trabajar en nuestro crecimiento emocional, siendo "emocionalmente inteligentes".  Ciertas frases como: "así nací yo y así me quedo", o "árbol que crece torcido jamás su tronco endereza", no son ciertas del todo. Controlar nuestras emociones y nuestros sentimientos es una tarea del diario vivir en donde yo pongo mi parte y el otro también. Y si considero que no he podido lograrlo a pesar de intentarlo debo buscar ayuda para avanzar en lo que me impide ser una mejor persona para conmigo, para con los demás, para con la sociedad.


Alexandra Aponte 

Emociones, sentimientos, salud y vida