​​ The first Spanish Newspaper for the regions of Hamilton, 

Niagara, Halton, ​and Peel in Ontario, Canada. 

Septiembre, 2015.- Una de las nociones más poderosas que podemos desarrollar para crecer y triunfar es la identidad, saber quiénes somos y de dónde venimos. 

Nacemos con un tremendo potencial y capacidades que son fomentadas por una serie de factores, entre ellos nuestra identidad. Al tener una idea clara y positiva de nuestra identidad, podemos creer que somos capaces de desarrollar nuestras capacidades y visualizar éxitos futuros, lo cual nos motiva a esforzarnos para lograr nuestras metas. Además, conociendo nuestra identidad, entendemos, aceptamos y damos la bienvenida a la naturaleza de nuestras necesidades, formas especiales de ser, miedos, fortalezas, anhelos, valores y principios. Al reconocer y aceptar quienes y cómo somos, podemos construir planes, adecuados a nuestra forma de ser, para lograr nuestras metas de una manera más eficaz.

A través de la infancia, etapa escolar y de colegio, los hijos tienden a indicar lo que quisieran ser: Heladero, bombero, jinete, tamborilero, atleta, actor, etc. Es nuestra responsabilidad apoyar y fomentar esos anhelos. Por ejemplo, si nuestro hijo pequeño nos dice “cuando sea grande voy a ser heladero” sería recomendable preguntar:

¿Qué clase de helado venderías?

¿De cuáles?  ¿De qué sabores?

¿Vas a hacer este negocio sólo o en compañía? ¿Con quién?

Y luego asentar diciéndole: “yo te ayudaría para que puedas ser un buen vendedor de helados”.

Al responder de esta manera, aprobando sus ideas y ofreciendo apoyo, el pequeño siente que sus aspiraciones son válidas y que la manera en la que quiere definirse también lo es.

Como inmigrantes y refugiados, la tarea de fomentar la identidad de nuestros hijos tiene una capa adicional, transmitir nuestra historia, reforzando quiénes éramos, de dónde venimos y razones por las cuales salimos de nuestros países. 

Detalles a incluir:

• Eventos factuales que motivaron la salida del país.

• Eventos factuales acontecidos durante la llegada a Canadá.

• Una reseña verídica y con análisis socio-político de la situación del país o países de los que salimos.

• Personas que ofrecieron apoyo pre-inmigración tales como amistades, familiares y colegas.

• Información sobre el árbol familiar, idealmente incluyendo dos o tres generaciones anteriores. Ello significa, historia de sus padres, abuelos y bisabuelos. El origen cultural y situación socio-política de esas generaciones.

• Anécdotas de inmigración (fuera del país) y migración (dentro del país).

• Anécdotas trascendentes incluyendo eventos difíciles, trágicos o dolorosos, que culminen con matices de fortaleza y triunfo. Son vivencias únicas de las que podemos generar una serie de lecciones. 

• Superación de situaciones difíciles, éxitos, fracasos y lecciones aprendidas durante el comienzo como nuevos inmigrantes.

• Metas y sueños realizados y los que no se pudieron realizar.

• Qué hicimos para crear nuevos sueños porque los originales no se pudieron realizar.

Para fomentar una noción positiva de identidad, que sea fuente de inspiración y fortaleza, cada vez que menciona una época ardua y de penuria INCLUYA momentos de triunfo y bonanza. Su historia debe ser equilibrada. Además, es importante saber que el comportamiento y acciones de nuestros antepasados no define quienes somos ni quienes seremos -cada persona tiene el poder y derecho sobre eso- pero ayuda a entender, no necesariamente a justificar, maneras de ser de nuestros familiares y tendencias en nosotros mismos, que podemos elegir aceptar, moderar o fomentar.

Como canadienses, adicionalmente, es necesario informar a nuestros hijos que los aborígenes fueron los primeros habitantes en esta tierra pues se estima que vinieron de Asia atravesando el Estrecho de Bering, hace más de 15.000 años. El resto de los habitantes canadienses hoy en día son generaciones descendientes de inmigrantes que navegaron a través del océano Pacifico y Atlántico.

En conclusión, tenemos la responsabilidad de transmitir a nuestros hijos una historia que los ayude a entender de dónde venimos, una historia sin duda, de valor, de acción que les dará esperanza y fortaleza.


​Patricia Spinner (Psicoterapeuta)

 Ayudando a nuestros hijos a desarrollar una identidad saludable